En IN VITRO S.L., cada planta de Paulownia Clon In Vitro 112® comienza su vida en condiciones cuidadosamente controladas, diseñadas para garantizar su fortaleza, estabilidad y resistencia. Dentro de nuestros invernaderos en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), miles de jóvenes paulownias atraviesan un periodo crucial de endurecimiento natural que transforma las plántulas producidas en laboratorio en árboles plenamente adaptados para su plantación en campo.
Del Laboratorio al Invernadero
Toda nuestra producción se origina a partir del cultivo meristemático de nuestra planta madre. Los meristemos son tejidos vegetales que extraemos de las yemas de la planta madre. Este procedimiento garantiza uniformidad genética, ausencia de enfermedades y las mismas características de rápido crecimiento y no invasividad, validadas por la Universidad de Castilla-La Mancha.
Una vez enraizados, los jóvenes clones se aclimatan gradualmente a las condiciones ambientales y se trasladan al invernadero, donde la humedad se ajusta progresivamente.
Endurecimiento Invernal: El Mejor Entrenamiento de la Naturaleza
A diferencia de muchos productores que aceleran su ciclo, nosotros permitimos que nuestras paulownias descansen de forma natural durante el invierno. Este proceso favorece el engrosamiento de la base de las raíces, creando un sistema radicular fuerte y saludable. Las plantas se sincronizan con los ritmos estacionales, de modo que llegan a nuestros clientes biológicamente alineadas con la temporada de plantación de primavera.
Un sistema de raíces vigoroso asegura una rápida absorción de agua y nutrientes, lo que se traduce en un crecimiento explosivo en campo una vez plantadas. Este método reduce el estrés durante el trasplante y facilita una adaptación más rápida, beneficios comprobados en numerosos ensayos de campo en todo el mundo
Un Comienzo Sostenible
Cada paso de nuestra producción sigue una misma filosofía: calidad, transparencia, sostenibilidad y trazabilidad.
El Paulownia Clon In Vitro 112® es no transgénico, no invasivo y una de las especies más eficientes en la captura de carbono, capaz de absorber hasta 1,3 toneladas de CO₂ por árbol maduro (fuente citada).
Al comenzar con plántulas robustas y saludables, los productores no solo aseguran mejores rendimientos, sino que también contribuyen activamente a una silvicultura positiva para el clima.
